¿Por qué?

by Srta. Adler

Allí estaba de nuevo, tan repentino como siempre. Notó la mano contra su cuerpo sin sutilezas, firme, apoyada en la curvatura que describe su columna vertebral, plantada en esa línea imaginaria que se dibuja en el lugar en el que la espalda pierde su nombre. Sintió como se sacudía por dentro, estremecida bajo el tacto de la palma caliente. La fina tela de la camiseta separaba las pieles, pero ella era capaz de imaginar la de él, áspera. Deseaba que lo fuera. Contuvo el suspiro, pero no pudo evitar volver a tensarse, como cada vez que él la tocaba. Empezaba a pensar que lo hacía a propósito. Tenía que ser deliberado porque no había necesidad de que la tocase. Sin embargo, lo hacía una y otra vez. Plantaba la mano en el mismo sitio y ella sentía como el calor se extendía por todo su cuerpo.

Hizo lo que tenía que hacer. Ni siquiera fue capaz de fijarse en qué era. Cogió algo de encima de la mesa y después se marchó dejándola sola de nuevo. Sola, abandonada con la idea que tomaba fuerza en su cabeza. Haciendo un esfuerzo logró volver a lo que estaba haciendo antes del contacto y trató de no seguir pensando en el agradable cosquilleo.

Era incapaz. Se dio cuenta cuando horas después seguía rememorándolo.

¿Por qué? ¿Por qué no podía dejar de pensar en ello? ¿Por qué le daba importancia? ¿Por qué era así? ¿Por qué tenía que buscarle explicación a todos los detalles?

¿Por qué él no dejaba de hacerlo?

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